¿Qué objetivos persigue con este curso?
Sobre todo me gustaría ayudar a los alumnos a cambiar su relación con el instrumento. Para mí es muy importante que guitarra y guitarrista sean como uno solo, que la guitarra se integre al guitarrista. Además, me gustaría aportarles mi visión sobre la música y, más concretamente, sobre el arte de la guitarra.
Se trata, sin duda, de un curso especial…
Sí, lo es. Y creo que además es necesario. Mi intención es abrir a los alumnos las puertas para que puedan sacar provecho a su creatividad. Y quiero hacerlo ofreciéndoles la posibilidad de que miren hacia su interior y saquen todo lo que llevan dentro. En este sentido, a mí me ha ayudado mucho la obra ‘De la espiritualidad del arte’, de Kandinski, y quiero inculcarles las conclusiones y reflexiones que me ha dejado. Además, con este curso pretendo tomarle el pulso a la afición a la guitarra en Huelva, que también me parece interesante.
La creatividad es fundamental en la música…
Yo creo que es muy importante que durante este curso los alumnos vayan desarrollando su propia creatividad. No sólo hay que tocar de manera académica, sino dejar también rienda suelta. Lo bueno que tiene la música, entre otras cosas, es que te permite desarrollar la creatividad individual.
Además, ha abierto el curso a oyentes…
Sí, no quiero que sea algo cerrado. Hay mucha gente que toca la guitarra pero que no tiene nivel suficiente para un curso avanzado de estas características, o incluso gente que no toca pero a la que le gusta mucho. Creo que todos tienen cabida en el curso de una forma u otra. En estos casos se trata de posibilitarles una visión diferente tanto de la música como del propio instrumento.
¿Qué metodología sigue?
Bueno, lo primero es ver el nivel que tiene el alumnado y a partir de ahí se desarrolla el repertorio. Luego las jornadas están muy bien estructuradas pero, como decía anteriormente, dejaremos rienda suelta a la creatividad e, incluso, a la improvisación.
Y todo esto en un marco como el de la universidad.
Me parece muy interesante hacerlo en este ámbito. En la universidad los alumnos te hacen preguntas que a otros no les surgen por la propia formación. Creo que es todo un reto para mí, porque supone darle tintes académicos a este curso.